Con el comienzo de agosto entraron en vigencia nuevos aumentos en distintos servicios y tarifas que impactan en el presupuesto de los hogares. Las subas alcanzan al transporte público, el agua, la luz, el gas, las cuotas de colegios privados, la medicina prepaga y, en algunos casos, los contratos de alquiler.

Uno de los primeros incrementos comenzó a regir el 1° de agosto con la actualización de las tarifas de colectivos de jurisdicción porteña y bonaerense. En la Ciudad de Buenos Aires, el boleto mínimo pasó de $820,99 a $853, lo que representa un aumento del 3,9%. En la provincia de Buenos Aires, la tarifa mínima subió un 4,4%, de $1.063,98 a $1.110.

Los trenes del Área Metropolitana de Buenos Aires también registraron un incremento del 10,5%, con un boleto mínimo que pasó de $380 a $420. En cambio, las líneas de colectivos de jurisdicción nacional que circulan por el AMBA mantienen, por el momento, sus tarifas sin modificaciones.

En cuanto a los servicios públicos, la tarifa de agua de AySA aumentó un 3% para los usuarios de la Ciudad de Buenos Aires y de 26 municipios del conurbano bonaerense. De esta manera, la factura promedio mensual sin impuestos para un hogar con servicio de agua y cloacas se ubicó en $35.940,69.

Por su parte, la Secretaría de Energía autorizó una suba del 2,99% en las tarifas de gas natural en todo el país y del 1,8% en el servicio eléctrico del AMBA. Al mismo tiempo, continúan vigentes los esquemas de subsidios para los usuarios que reúnen las condiciones para acceder al beneficio.

En el ámbito educativo, los colegios privados con aporte estatal de la provincia de Buenos Aires comenzaron a aplicar un aumento total del 8,1% en dos tramos. Durante agosto se implementa una primera suba del 5,5%, mientras que el porcentaje restante se trasladará a las cuotas de septiembre.

La medicina prepaga también registró nuevas actualizaciones. Las principales empresas del sector informaron incrementos de entre el 1,8% y el 2,1%, según el plan y la compañía contratada.

En el caso de los alquileres, las actualizaciones continúan dependiendo del régimen bajo el cual se firmó cada contrato. Los acuerdos alcanzados bajo la derogada Ley de Alquileres se ajustan mediante el Índice para Contratos de Locación (ICL), mientras que los contratos más recientes se actualizan de acuerdo con las condiciones y fórmulas pactadas entre las partes.

Según un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP-UBA), la canasta de servicios de un hogar promedio del AMBA sin subsidios acumuló hasta julio un incremento interanual del 53%, impulsado principalmente por las subas en transporte, energía, agua y gas, por encima de la evolución registrada por la inflación general.