La reconocida dramaturga, escritora y figura fundamental de la literatura y el teatro argentino, Griselda Gambaro, falleció a los 98 años. La noticia fue confirmada por la Asociación Argentina de Actores y Actrices, que destacó su legado y la profunda huella que dejó su obra en la cultura nacional.
Nacida el 28 de julio de 1928 en el barrio porteño de Barracas (Comuna 4), Gambaro fue declarada Ciudadana Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires en 2008 mediante la Ley porteña N° 2669. Su trayectoria comenzó en la narrativa y se consolidó en la dramaturgia a partir de hitos como el estreno de El desatino (1965) en el Instituto Torcuato Di Tella, obra clave en la renovación de los lenguajes teatrales de la época.
Su producción artística estuvo profundamente marcada por la reflexión en torno al autoritarismo, las relaciones de poder, el sometimiento y la libertad. Durante la última dictadura cívico-militar, su novela Ganarse la muerte fue prohibida, lo que la llevó a exiliarse en Barcelona hasta 1980. A su regreso al país, participó activamente en el movimiento Teatro Abierto en 1981, un espacio de resistencia cultural frente a la censura donde presentó Decir sí, una de sus piezas más emblemáticas.
A lo largo de su carrera escribió una vasta cantidad de obras teatrales destacadas —como Las paredes, El campo, La malasangre, Antígona furiosa, Información para extranjeros y La señora Macbeth—, además de novelas, ensayos, cuentos y literatura infantil y juvenil (Dios no nos quiere contentos.
Lo impenetrable, El mar que nos trajo, entre otros). Su compromiso con los derechos humanos y con la visibilización de la labor de autoras y directoras consolidó su figura como un pilar indiscutible de la cultura argentina, cuyos textos y personajes continúan siendo estudiados, representados y reinterpretados por las nuevas generaciones.